Esta obra de madurez nos indica lo que el genio de Schubert podría haber llegado a generar de no haber muerto tan joven.
Las dos versiones que UltraClásico recomienda son dos iconos, la más moderna de Solti con los vieneses de 1981:
Y la clásica versión de Furtwängler con la BPO de 1951:



