Si Beethoven tiene su 9ª, Tchaikovsky tiene su 6ª. Estrenada nueve días antes de su fallecimiento, la pasión que transmite Tchaikovsky en esta obra resulta sobrecogedora. Hay varias orquestas y directores rusos con grandes interpretaciones, pero Karajan la borda en su lectura berlinesa de 1976:
1º Movimiento:
2º Movimiento:
3º Movimiento:
4º Movimiento:

